C. Enfoques importantes de la actividad de PMU

La visión humana y del conocimiento de PMU parte de la base de valores y debe reflejarse en nuestra actitud e interacción con las personas.

Visión humana

Los valores y la fe en que cada persona es creada y amada por Dios nos hacen ver a cada ser humano como un individuo creativo con la capacidad de desarrollo y de aprendizaje. Una visión humana incluyente nos permite levantar, fortalecer y restituir personas e invitar al espíritu de la comunidad. Nuestro modelo es Jesucristo mismo, que siempre trató a las personas con amor, las perdonó, creyó en ellas y confió en el cambio. Por contra, una visión humana excluyente se manifiesta en la estigmatización, la marginación y la alienación. Un ejemplo de esto son las comunidades, las familias e incluso las congregaciones que excluyen de la vida social a los infectados por el VIH y a los enfermos de SIDA.

Jesús invitó a las personas a compartir la comunión con él y a no excluir a nadie. Trató a todas las personas en igualdad y expuso claramente que todas tienen el mismo valor, sin que importe la situación por la que atraviesan o cómo las ven los demás. Por lo tanto, nosotros también debemos ver y aceptar a cada persona como un ser valioso e irrepetible.

No nos implicamos únicamente en la cooperación para el desarrollo porque sintamos lástima por las personas o porque sus necesidades sean grandes; lo hacemos porque todo el mundo tiene el mismo derecho a una vida digna. Esto también se encuentra en consonancia con la Declaración de los Derechos Humanos de la ONU de 1948, en la que se expone que «todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos».

Debemos partir de la premisa de que todo ser humano tiene una capacidad inherente para cambiar su vida, y darle el poder y la oportunidad de hacerlo, invitándolo a participar en nuestro trabajo de cooperación. Esto es lo que se describe en inglés con el concepto de empowerment, equivalente a empoderamiento, que es una palabra clave en el ámbito de la cooperación para el desarrollo.

Así mismo, es importante recordar que nuestra visión humana resulta afectada por las palabras y los conceptos que usamos cuando describimos a las personas. Si, por ejemplo, a aquellos que viven en pobreza los llamamos «los pobres», corremos el riesgo de que el estado de pobreza se convierta en parte de su identidad. La elección de las palabras nos afectará y hará que creamos que la pobreza es una condición permanente de la que nadie puede salir. Dado que, desde PMU InterLife, insistimos en que la pobreza puede ser tanto espiritual, como cultural, social y material, tenemos motivos para reflexionar sobre quién es realmente «pobre» o «rico».

Visión de conocimiento

Una de las funciones de PMU consiste en crear condiciones para que particulares y organizaciones puedan aprender utilizando y alentando los métodos en los que los participantes, en diálogo, pueden hablar de su situación. Cuando la gente se reúne y comparte experiencias, se genera conocimiento, que transforma en profundidad a la persona y a la sociedad. Con esta visión se logra poner a la persona y su experiencia en el punto de mira.

Tradicionalmente, se ha contemplado el aprendizaje como una carga pesada, mientras que el conocimiento se ha visto como algo que sólo puede transmitirse de una persona a otra. El conocimiento quedaba, de esta forma, reducido a información que únicamente necesitamos memorizar. Esta información no es algo que se cree o interprete; de hecho, el aprendizaje sólo requiere, así, una buena capacidad de memoria. Según la visión tradicional del conocimiento, las preguntas y la reflexión no son necesarias.

Aprender a través del diálogo y la reflexión, sin embargo, requiere admitir que no sabemos ni podemos hacerlo todo; al contrario, estamos abiertos al cambio. La curiosidad y la capacidad de escuchar y de llegar de forma conjunta a conclusiones son características importantes de todos aquellos que trabajan en temas de desarrollo y aprendizaje. El conocimiento nuevo se forma en un proceso creativo entre personas, en el que intervienen tanto los sentimientos como el intelecto. En un contexto social, pueden nacer ideas creativas sobre cómo el individuo puede mejorar su propia vida y la de los demás. El desarrollo es, de esta manera, un proceso natural y constante que tiene lugar entre las personas y en la propia persona.

Las  personas no son como recipientes vacíos que deben llenarse con conocimiento.


Aprendizaje y desarrollo

La educación, de cualquier clase, es uno de los derechos humanos fundamentales. La educación contribuye a la democracia y proporciona a las personas el poder y la oportunidad de influir en sus propias vidas. Cuando se inició el movimiento pentecostal sueco, la educación participativa  (folkbildning) ya era importante. La pedagogía y el enfoque de la educación participativa, en la que todos aprenden juntos y donde la contribución de cada uno se considera importante, también se encuentran cerca de la base de valores de PMU, que sitúa la experiencia humana y las propias capacidades en el punto de mira.

Todo aprendizaje requiere humildad, y, cuando se lidera o se participa en un grupo, es especialmente importante formular buenas preguntas, dado que son éstas las que conducen la conversación. El objetivo de nuestro trabajo consiste en crear las condiciones para que las personas aprendan y se desarrollen. No obstante, una conversación abierta y creativa sólo puede producirse si a los participantes se les permite tener perspectivas y enfoques distintos que sean respetados por todos. Por lo tanto, toda nuestra actividad de cooperación se debe caracterizar por el diálogo y por reuniones llenas de tolerancia en las que las partes pueden aprender las unas de las otras.

La pedagogía y enfoque de la educación participativa se aplican, especialmente, a la educación no formal (como, por ejemplo, alfabetización, cursos de costura, etc.) e informal (cuando se aprende de otros en la vida cotidiana). Pero, incluso en la educación formal (escuela primaria, secundaria, etc.), la pedagogía moderna se caracteriza por la apertura, por la transparencia para el diálogo y el respeto por las opiniones del estudiante y el derecho a conducir su propio aprendizaje.

1+1 = 3, es decir, en el diálogo, nacen ideas y nuevos conocimientos.




Cada persona tiene responsabilidad en su propio aprendizaje. Nuestra tarea consiste en garantizar que el aprendizaje sea posible. Cada organización también tiene la responsabilidad de encontrar la manera de trabajar para concientizar a particulares y grupos sobre la necesidad de aprender juntos, así como de facilitarles la posibilidad de reunirse.

PMU, así mismo, quiere ser una organización capaz de aprender y de valorar las experiencias, los recursos y las capacidades de las personas, organizaciones y de la sociedad. En este sentido, estamos abiertos a una amplia actividad de cooperación con otras organizaciones. Con un actitud humilde, nos acercamos a la labor común para combatir la pobreza. No hay soluciones fáciles ni concluidas de antemano.

Manual de proyecto

PDF: Manual de proyecto

 

El manual de proyectos está escrito, en primer lugar, para las congregaciones suecas y sus contrapartes locales, que ya disponen de una colaboración con PMU InterLife o bien desean iniciarla. El propósito del manual es facilitar el manejo de proyectos financiados, sobre todo, por Asdi o ECHO. El manual es un documento de orientación y reglas y una guía para la gestión de proyectos, desde la idea misma hasta el informe de resultados. El manual abarca distintos tipos de apoyos al proyecto en el ámbito de la cooperación para el desarrollo y de la ayuda humanitaria. El document está dividido en cinco grandes capítulos: 1 Actividad general de PMU InterLife, 2 Actividad para el desarrollo – proyecto, 3 Actividad para el desarrollo – otros, 4 Asistencia humanitaria y 5 Administración y finanzas.

La primera parte describe la base de valores de PMU y el enfoque que impregnará todo el trabajo que cuente con apoyo de PMU. Nuestras relaciones y la forma de tratar y describir a otros son importantes e influyen en cómo y en qué grado alcanzamos los objetivos comunes.

El enfoque de trabajo de PMU se caracteriza, en gran medida, por la metodología de educación participativa. Queremos ser una organización en la que el aprendizaje y el diálogo sean un referente. Esto implica que, en contacto con nuestras contrapartes, escuchamos y revisamos constantemente lo que hacemos y cómo lo hacemos. Nos esforzamos por ver y comprender la forma en que todo está relacionado, en un proceso en el que constantemente nos influimos mutuamente. En este sentido, el manual de proyecto es un documento vivo de cooperación, que se revisa constantemente. Las normas y directrices de las que disponemos parten de las instrucciones de Asdi y ECHO, pero también se basan en nuestra experiencia práctica. La aspiración de PMU en la elaboración del manual ha sido escribir «fácil sobre lo que es difícil», y crear diversos instrumentos para el trabajo práctico.